Quizá ese título no os diga nada, pero si os digo 'El Nombre del Viento' seguro que la cosa cambia. Pues 'El Temor de un Hombre Sabio' es la continuación de la historia de Kvothe, protagonista de la saga 'Las Crónicas del asesino de Reyes'. La obra de Patrick Rothfuss verá la luz en España el 3 de Noviembre de este año. Recordemos que la saga estará formada por una trilogía, un libro por cada día que Kvothe relata su historia.
Cuatro años han pasado desde que saliera la primera parte, y por lo que he estado leyendo las críticas son muy buenas, sí 'El Nombre del Viento' gustó, este no parece que vaya a defraudar a nadie, así que ya cuento los días para hacerme con él. Solo espero que no se me junté con 'A Dance With Dragons'.
Hacia finales de los 80, principios de los 90, cuando el mundo de internet y los ordenadores apenas existía (especialmente para la gente de mi quinta), cuando los chavales de mi edad disfrutábamos como enanos (que es lo que éramos) viendo los dibujos animados de Caballeros del Zodiaco, Campeones y como no, Bola de Dragón, el domingo era un día muy esperado, era el día que tocaba estar pegado a la televisión desde la mañana hasta pasado el mediodía, viendo Humor Amarillo y como no, Pressing Catch en Telecinco (cuando aún era una cadena de televisión y no la telebasura que es ahora).
Que grandes momentos me hizo pasar este ¿Deporte? Como disfrutaba cuando estos tíos mazados y en calzoncillos se lanzaban contra las cuerdas, volaban por el cuadrilátero y se daban de leches haciendo técnicas especiales. Esos golpes espectaculares (más falsos que un duro de madera), esos circos que montaban, cogiendo sillas del escenario para golpear al contrincante, esas alianzas y traiciones... Menudo espectáculo.
El Último Guerrero, el más grande.
Muchos eran los protagonistas de este circo que tanto me hacía disfrutar: Hulk Hogan, Los Sacamantecas, El Enterrador, Mr. Perfecto... y muchos más, pero había uno que para mi estaba por encima de todos, El Último Guerrero. Este tío era la polla, con su cara pintada y sus pintas de Indio. Generalmente solía aparecer cruzándose todo el escenario a toda velocidad para ayudar a sus colegas, subiendo al cuadrilátero, agarrándose a las cuerdas y moviéndolas como si estuviera loco, y ¡Ale! A dar leña, que subidón. En los combates que parecía que iba a perder, cuando ya no le quedaban fuerzas para seguir luchando, utilizaba su principal técnica, "El Baile del San Vito" que consistía en: Al tío le daba un ataque y se volvía loco, lo cual le hacía inmune a cualquier ataque, su contrincante tenía todas las de perder.
Uno de los combates más míticos fue el que disputaron el héroe de los americanos, Hulk Hogan y El Último Guerrero, que duró más de media hora y que acabó con la victoria de este último, convirtiéndose en el campeón de campeones. Combate que por cierto podéis encontrar enterito en YouTube.
Hace unos años volvió a aparecer la fiebre del Pressing Catch, (ahora Wrestling) pero ya no es lo mismo, será porque le falta carisma, los personajes no tienen ni punto de comparación, o tal vez porque tengo 20 años más... que parece ser lo más probable. En fin, El Último Guerrero en acción, saliendo en ayuda de Hulk Hogan.
No hay mejor calificativo para definir a la sociedad de hoy en día que el de "cerda". Hombres y mujeres, guapos y feos, simpatizantes del Madrid, del Barça, o anti futboleros, la amplia mayoría son unos cerdos.
Cada día veo como estos puercos tiran su mierda al suelo, papeles, chicles (¿Quién no se ha llevado alguno pegado en la zapatilla?) y como no, colillas. Es vergonzoso como la gente va a la entrada del metro, apura su cigarro y lo tira al suelo (la mayoría ni se molesta en apagarlo), teniendo una papelera a tan solo 2 pasos, donde pueden apagarlo y tirarlo. Ya pueden ir en coche o andando, que su basura va al suelo.
No es la primera vez que recojo unos papeles del suelo que un cerdo ha tirado y los tiro a la papelera delante de su cara, mientras me mira con su mirada de puerco. No es que sea un fanático del medio ambiente (que no lo soy), simplemente es cuestión de educación y limpieza, cosas que cada vez se ausentan más en nuestra sociedad.
Tras varios minitrailers, por fin tenemos un trailer de verdad de lo que será la adaptación a serie de televisión del libro Juego de Tronos, el primero de la exitosa saga de Canción de Hielo y Fuego. En el trailer podemos ver a muchos de los personajes más importantes de las novelas, así como interesantes diálogos, que aquellos que nos hemos leído los libros, reconoceremos. Pinchando aquí podéis verlo subtitulado en castellano.
Pero la mayor sorpresa de los seguidores de esta saga, es que ya hay fecha oficial de lo que será el quinto libro, que se llamará "A Dance With Dragons", el 12 de Julio de este año es la fecha esperada. Tras 5 años de espera, parece que esta si es la fecha definitiva. Sin duda, que George R. R. Martin aprovechará el tirón de la serie.
3:00 AM. Plaza de Cibeles. Después de la primera parte del "StarDay" (visionado de los episodios IV, V y VI de Star Wars seguidos) en casa de una amiga, la ilusionadora de mi novia y yo nos disponíamos a coger el autobús nocturno N1, dirección a casa.
Una suerte, pues mientras llegábamos a la parada vino el autobús. Y Más suerte todavía, ya que no había casi gente y pudimos sentarnos, incluso pudimos elegir asiento. Una vez sentado, la sensación de cansancio acumulado se apoderó de mí, durante los 25-30 minutos que duraría el trayecto de regreso a casa, tendría que mantener una dura batalla para mantenerme despierto. Ya nos vamos...
No te subas, no te subas...
¡Miedo! Esa es la emoción que mejor definía lo que sentía. El conductor aceleraba y aceleraba por calles no muy amplias con coches parados, adelantando a toda velocidad a todos, incluso a la policía. Mi novia y yo nos miramos, mostramos una risa nerviosa y empezamos a comentar todas las infracciones que estaba cometiendo el conductor, mientras en mi cabeza no hacía más que repetirme "no quiero morir, no quiero morir". Semáforos en rojo, desconocimiento de la utilización correcta del freno, velocidad excesiva (me atrevería a decir que llegó a alcanzar los 90km/h en tramos de un solo carril)... Los primeros pasajeros que bajaron se levantaban con anterioridad a su parada, mala idea, por que mantenerse en pie era tarea difícil, cosa que aprendieron los demás que se levantaron cuando su parada estaba a pocos metros.
Por fin llegamos a casa, miré el reloj, y comprobé que lo que había parecido una eternidad, tan solo habían sido 15 minutos, 15 sufridos minutos. Ya temía a los autobuses cuando me los cruzaba con el coche, pero ni la mitad del temor que se sufre subido en uno.